Todo sobre Colonia del Sacramento

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Se la conoce por sus casas y empedrados coloniales, por sus atardeceres en tecnicolor sobre el Río de la Plata, por la calidez de su gente. El de Colonia parece un paisaje intocado a través de los años, pero no. Ahora se le suma un nuevo condimento a su sabor: el que aporta la vanguardia creativa. Pintores, poetas, músicos, cocineros y románticos varios piden pista entre esas calles de irregularidad a veces tortuosa, que trepan o se abren hacia esquinas imperfectas. Llegan -dicen- nada menos que a cumplir sueños.

Recorrer el Casco Viejo

Por la calle De España se accede al Muelle Viejo. A pocos metros se puede divisar el Bastión del Carmen, fortificación antigua que fue uno de los cuatro pilares fundamentales del perímetro amurallado de defensa de la ciudad. En sus inmediaciones, se edificó una fábrica con chimenea que sigue en pie y que fue recuperada como centro cultural.

Caminar la Calle de los Suspiros

Del siglo XVII, se encuentra rodeada de casas rosadas con techos de enmohecidas tejas. Cuenta un guía local que era la calle donde, en tiempos coloniales, se reunían "las mujeres de los besos fáciles", muchachas que ofrendaban suspiros de placer a marineros y soldados huérfanos de amor de alcoba. Otra versión, menos sugestiva, indica que el nombre del callejón se debe a que por allí desfilaban los condenados a muerte; allí se abatían sobre ellos los suspiros de la agónica espera.

Paseo costero de San Gabriel

Regala una panorámica magnífica del atardecer de la bahía de Colonia. Por ahí se llega a la casa de té Lentas Maravillas, sobre la calle Santa Rita 61. Su lema Colonia's best kept secret funciona, pues la única publicidad que hacen es el boca a boca. Desde su living y su jardín se obtiene una deslumbrante vista al río.

Lentas Maravillas

T: (00598-52) 20636

Museo del Azulejo

En la intersección de la rambla con la calle de las Misiones de los Tapes. Ocupa un pintoresco rancho portugués de más de 300 años de vida que exhibe una colección privada de azulejos de distintas procedencias: franceses, catalanes, valencianos, napolitanos y locales.

Museo Municipal

Funciona del otro lado de la Plaza Mayor, en una casa portuguesa de mediados de siglo XVIII. Allí se conserva material perteneciente a la cultura indígena local, una sala paleontológica, y elementos vinculados al popular torero español Ricardo Torres "Bombita", quien hacía delirar a multitudes en las corridas que se celebraron en Colonia entre 1910 y 1912.