Mucho más que 64 partidos de fútbol

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Se estima que el Mundial de Sudáfrica culminará con una audiencia total de 30.000 millones de televidentes. Esto es, casi 4,5 veces la población total del planeta. Es un mes en lo que todo parece girar en torno a una pelota de fútbol. Y los efectos "colaterales" de semejante locura pueden manifestarse de maneras insospechadas. Desde el director técnico argentino prometiendo desnudarse completamente en el centro mismo de Buenos Aires en caso de vencer, hasta un hotel de alta rotatividad en Montevideo que ofrece dos horas al precio de una durante los partidos en los que juega la "Celeste".

La pelota empezó a rodar y se conoció que un restaurante estadounidense incluyó en su menú hamburguesas con carne de león, a modo de dudoso homenaje a la cultura africana. Casi enseguida, el fracaso de Francia se convirtió en una cuestión de Estado. China demostró que, efectivamente, no queda rubro en el que no compita comercialmente: gran parte de los seguidores de Corea del Norte en las tribunas sudafricanas eran chinos contratados, ¡hinchas for export! Y en Alemania, un país de enorme tradición futbolística, el predictor más exitoso de los resultados de su selección es un pulpo llamado Paul, el habitante más ilustre del acuario de Oberhausen. ¿Cómo lo hace? Eligiendo su comida (almejas) de dos frascos identificados con la bandera germana y la de su ocasional rival.

Aquí va un repaso, breve y sin dudas incompleto, de lo que puede generar, y de lo que puede derivar, del evento máximo del deporte más popular.

Desnudos y más. Diego Maradona nunca fue un tipo mesurado, y sus promesas van en sintonía. "Si ganamos el Mundial me pongo en bolas en el Obelisco". La pulposa vedette Luciana Salazar recogió el guante y escribió en su Twitter que se sumaría al director técnico en el festejo nudista. Un combo en el cual la parcialidad masculina argentina resultaría ampliamente favorecida.

El inevitable efecto dominó cruzó los Andes y el Río de la Plata. Una conocida y atractiva presentadora de televisión chilena, Claudia Conserva, prometió conducir su programa desnuda si su selección ganaba el Mundial. Un 3 a 0 de Brasil la libró de pasar frío en los estudios del canal La Red. La versión uruguaya fue más light: la vedette Jessica Zunino prometió desfilar en bikini celeste en el programa Buen Día Uruguay, de Monte Carlo, si la Copa del Mundo arribara a Montevideo.

De la desnudez a un traje ridículo, y del campeonato a una pretensión más modesta: también en Uruguay, el periodista Gustavo Antonini -en las antípodas del exacerbado optimismo futbolero de su colega Sergio Gorzy- prometió antes del Mundial caminar desde el Obelisco (el montevideano, claro) hasta Plaza Independencia vestido de payaso, si el equipo dirigido por Óscar Tabárez clasificaba entre los cuatro primeros. "Todo el mundo me pregunta si ya tengo el traje pronto", dijo a Domingo, antes del crucial partido con Ghana, por cuartos de final.

DRAMA NACIONAL. Los mundiales de fútbol y la política están mucho más ligados de lo que se cree. A lo largo de la historia han sido utilizados para difundir la mejor cara de regímenes nefastos (Italia `34, Argentina `78), e incluso han desatado conflictos bélicos (la llamada "Guerra del fútbol", luego de un partido de Eliminatorias hacia México `70 entre Honduras y El Salvador).

Francia, vicecampeón mundial cuatro años atrás y campeón hace doce, pasó por Sudáfrica dispuesta a darle a la expresión "papelón futbolístico" un nuevo significado. Eliminada en primera ronda, con el delantero Nicolás Anelka expulsado por el entrenador Raymond Domenech por haberlo insultado, y con el plantel negándose a entrenar, el gobierno decidió tomar cartas en el asunto en el fracaso de los "Bleus".

El presidente Nicolás Sarkozy ordenó que se iniciara una investigación y recibió al astro Thierry Henry para que le diera "explicaciones"; el titular de la federación francesa de fútbol, Jean Pierre Escalettes, anunció su dimisión; el ahora ex director técnico Domenech fue citado al Parlamento a declarar, tal como si fuera un ministro a punto de ser interpelado... ¿Lo importante es competir? No hagan reír a los franceses, o no los hagan llorar más.

Para que no se sientan solos en su drama, el presidente nigeriano, Goodluck Jonathan, ordenó que su selección no participe por dos años de competiciones oficiales. Este combinado pasó con pena y sin gloria por Sudáfrica, pese a la promesa gubernamental de obsequiarles un millón de dólares sólo por vencer a Argentina en el debut. ¿Más por el estilo? Un legislador conservador inglés, David Amess, pidió una revisión del fútbol de su país por las "pagas exageradas" que reciben sus jugadores, situación que no se traduce en éxitos para el equipo nacional. Un cable de ANSA habla de que los jugadores de Corea del Norte podrían ser castigados por su gobierno -el más opresivo y hermético del mundo- por su paupérrimo papel en el Mundial.

La FIFA advierte reiteradamente sobre las injerencias de los gobiernos sobre las respectivas federaciones de fútbol, so pena de sanciones. En Italia la tempranísima eliminación del aún campeón del mundo hizo repetir la palabra "vergogna" hasta el infinito. Pero las repercusiones por este fiasco no llegaron a los talones de las ocurridas en Francia.

¿Negoción? En Argentina `78 fueron los papelitos. En México `86 fue la ola. En este Mundial, el último ulular de la moda tribunera han sido las vuvuzelas, trompetas de plástico de irritante sonido, capaces de dañar el oído de los escuchas y los labios de sus usuarios. Las ventas iniciales hicieron que los fabricantes en China, donde se produce el 90% de estos instrumentos, se frotaran las manos. Sin embargo, con la eliminación del país anfitrión en primera ronda, la demanda cayó drásticamente, así como su precio de venta al público a menos de la mitad.

Si en Sudáfrica la eliminación provocó una merma en la venta de vuvuzelas, la mejor actuación de Uruguay en 40 años derivó en la aparición por doquier de banderas de todo tamaño. Susana Zimmermann, directora de Famet, empresa dedicada a todo tipo de merchandising, afirma que durante la primera ronda vendieron unas 100.000 banderas de todo tamaño, incluyendo las de auto y escritorio. En la firma dicen que no dan abasto a la demanda, que ésta los tomó por sorpresa, y que todo lo que están produciendo ya está comercializado solamente al por mayor. No se preveía, reconocen, ni un aluvión tan grande de pedidos ni un desempeño tal de la selección. La falta de éxitos recientes de la "Celeste" los habían tenido, admiten, mal acostumbrados.

Imágenes y robos. Además de ser el Mundial con más televidentes, Sudáfrica 2010 es el primero filmado en tecnología 3D. Esto, más el uso de la más moderna tecnología, se ha traducido en impactantes imágenes de las hinchadas y los partidos, en concluyentes testimonios de tremendos errores arbitrales (incluyendo el del uruguayo Jorge Larrionda, que no dio por válido el que hubiera sido uno de los mejores goles de la Copa), pero también en otras tomas que el público hubiera preferido evitar.

Entre estas últimas se cuentan el primer plano del salivazo de Cristiano Ronaldo, luego de la eliminación de su selección, Portugal, y -sobre todo- el escatológico hábito del director técnico alemán, Joachim Loew. Este entrenador acostumbra comerse los mocos, literalmente hablando. El website YouTube se ha encargado debidamente de difundir esta infantil faceta del seleccionador.

Mucho se habló en los meses previos al Mundial de la inseguridad en Sudáfrica. Y en ese aspecto, la competencia cumplió con lo que se esperaba mucho más que varias selecciones. Robos a delegaciones, robos a periodistas y más de 300 detenidos por hurtos en las primeras tres semanas de juego. No se salvó ni la propia sede de la organización del torneo en Johannesburgo, de donde fueron sustraidas siete réplicas de la Copa del Mundo. No es algo para asombrarse, si se considera que el propio viceministro de Policía sudafricano, Fikile Mbalula, sufrió casi un desvalijamiento de su casa, ubicada en una de las zonas más custodiadas de Pretoria.

Promociones. Los mundiales de fútbol son sinónimo de promociones comerciales. Y, como la imaginación, no existe algo así como límites.

En un país tan poco futbolero como Estados Unidos, a Cameron Seloie, propietario del restaurante "Il Vinaio", en Phoenix, se le ocurrió que sería una buena idea honrar la Copa del Mundo ofreciendo hamburguesas con carne de león, un animal símbolo de África. Esta "delicia" cuesta 21 dólares y se sirve acompañada con papas fritas y picantes. No se sabe qué tanto éxito tuvo; sí que el local recibió una amenaza de bomba y casi 300 correos electrónicos insultantes de ambientalistas encolerizados. El empresario debió aclarar que los leones faenados son de un criadero instalado en las afueras de Chicago, no provienen de ninguna cacería clandestina, y no representan peligro alguno a la existencia del Rey de la Selva. Si lo que quería era propaganda, sin duda la tuvo.

En Uruguay, la iniciativa de Barraca Europa, de devolver la mitad del monto abonado por la compra de un televisor LCD en caso de que la selección llegara a la semifinal, se convirtió tal vez en la más comentada. Tanto es así que, con los primeros resultados positivos, se creó un grupo en Facebook bajo el título "Con la promo de los LCD, Barraca Europa se la quiere cortar!" (sic).

La promoción estuvo vigente desde el 12 de abril hasta el 10 de junio, un día antes del inicio del Mundial, cuando la actuación de Uruguay aún era una incógnita. El gerente general de la firma, Gonzalo Suárez, se apresura en aclarar que en la empresa estuvieron lejos de haberse vuelto repentinos hinchas de Ghana. "Toda la promo fue ideada tomando en cuenta la cobertura total del riesgo, de poder pagar el 50%, ¡esto no quiere decir que nos vamos a fundir! Es todo parte de una estrategia para introducirnos en el mercado en el rubro de televisión y video, y teníamos que hacer algo fuerte".

Suárez se excusa de decir el número de cantidades vendidas durante la promoción. "Solo digo: varios miles". El eventual monto de devolución también es top secret.

Esta iniciativa tiene antecedentes. Para el Mundial de Alemania 2006, la empresa de electrodomésticos Media World anunció en Italia que todo aquel que comprara en cuotas un televisor plasma, dejaba de pagarlas si los "Azzurri" salían campeones. Pretensiones diferentes que le dicen. El resultado es conocido: Italia ganó el título y Media World, de acuerdo con el libro Historias Insólitas de los Mundiales de Fútbol, de Luciano Wernicke, debió desembolsar diez millones de euros.

2 x 1 "celeste" en hotel de alta rotatividad

Panaderías que venden dulces "celestes", fruterías que forman la palabra "Uruguay", o incluso frases alusivas a los partidos, con la propia mercadería... la buena actuación de la selección no ha sido ajena a los comercios. Y prácticamente no hay rubro que quiera quedarse afuera de la fiebre mundialista. Ni siquiera los hoteles de alta rotatividad.

Uno de ellos, Séptimo Cielo, ofrece dos horas por el precio de una cuando juega Uruguay. Según afirman en el establecimiento, la promoción funciona en cualquiera de las 38 habitaciones (divididas en cuatro categorías, desde "Placer terrenal" a "Fantasía suprema"; o hablando en plata, de $ 370 a $ 700 la hora) y es todo un éxito. "Está muy concurrido el asunto", asegura una recepcionista. Y eso que la "Celeste" ha jugado a las 11.00 y a las 15.30.

Así como hay quienes ven los partidos siempre en la misma mesa del mismo bar con la misma compañía, ¿esta variante también servirá como cábala? Quién sabe. Y en todo caso, quien opta por esta promoción, ¿no tendrá algo mejor que hacer que ver fútbol por la televisión? "Uno adentro se maneja... sabe lo que debe hacer", agrega, discreta, la recepcionista. Por las dudas, el dos por uno también rige si hay alargue y penales, dice.

Cambiando radicalmente de servicios, la Clínica del PC también tiene su promo para los días en que juega Uruguay y las calles se transforman en un desierto urbano. En esas jornadas, ofrecen un diez por ciento de descuento en sus productos, como computadoras, impresoras y notebooks. Antes y después de los partidos han notado algún movimiento "que no llega a ser un boom", dice el vendedor Franco Álvarez. Ese "movimiento" se traduce en una mejora de entre un 5% y un 10% de las ventas. "Eso sí, a la hora del encuentro, te aseguro que lo vemos muy tranquilamente".

El bar Don Antonio, de Colonia y Cuareim, es uno de los 42 establecimientos similares que ofrecen un dos por uno de una marca de whisky durante los partidos de Uruguay, más una vuelta gratis en caso de victoria. Facal, por su lado, devuelve el 30% de la consumición al cliente que acierte el resultado del partido televisado con una excepción: no se incluyen en la penca los encuentros de la "Celeste".

El dato

URUGUAY SE LLEVÓ A SU MOZO

El twitter de Diego Forlán (twitter.com/diegoforlan7) se ha convertido, casi, en una bitácora de la aventura uruguaya en Sudáfrica. Al inicio del Mundial tenía unos 40 mil seguidores, pero en la última semana casi llega a los 180 mil.

En esa página, uno de los personajes más nombrados es "Cachete". El delantero uruguayo lo nombra como su compañero de truco y como un "polifuncional" de la delegación. En realidad, su nombre es Carlos Porteiro y es el mozo del Complejo de la Asociación Uruguaya de Fútbol. Su relación con los jugadores es tan buena, que ellos decidieron cumplirle un sueño y pagarle el pasaje a Sudáfrica. Por su lado, él sostiene que les hace "todos los mimos" a los futbolistas.