• If You Want to Change, Don’t Read This

  • If You Want to Change, Don’t Read This

  • Si quieres cambiar, no leas esto

  • by Tomas Chamorro-Premuzic  |   8:00 AM December 26, 2013
  • por Tomas Chamorro-Premuzic | 8:00 AM December 26, 2013
  • There is a great scene in Godfather 2 where Kay (Diane Keaton) complains to husband Michael Corleone (Al Pacino) about his unfulfilled promise to make his business fully legit and quit being a mafioso. Michael responds that he is still working on it, reassuring Kay emphatically: “I’ll change, I’ll change — I’ve learned that I have the strength to change.”
  • Hay una escena estupenda en El Padrino 2 donde Kay (Diane Keaton) le reprocha a su marido Michael Corleone (Al Pacino) sobre su promesa incumplida de hacer su negocio totalmente legítimo y dejar de ser un mafioso. Michael responde que sigue trabajando en eso, tranquilizando a Kay empaticamente: "Voy a cambiar, voy a cambiar". Yo he aprendido que tengo la fuerza para cambiar.
  • Although most of us aren’t part of the mafia, we are still a bit like Michael Corleone in that we overestimate our capacity for change. In theory everyone can change, but in practice most people don’t… except for some well-documented changes that affect most of us.
  • Aunque la mayoría de nosotros no somos parte de la mafia, sí somos un poco como Michael Corleone en que sobreestimamos nuestra capacidad para el cambio. En teoría todos pueden cambiar, pero en la práctica la mayoría de las personas no lo logran... salvo por algunos cambios ya conocidos que nos afectan casi todos.
  • For example, most people display antisocial tendencies during adolescence and slower thinking inlate adulthood, but these changes are by no means indicative of a psychological metamorphosis. Rather, they are akin to common lifespan changes in physical traits, such as gains or drops in height during childhood and late adulthood, respectively — they occur to everyone. Likewise, there are typical changes in personality, even within 5-year periods. A seminal review showed that we become more prudent, emotionally stable, and assertive with age, while our energy and intellectual curiosity dwindle after adolescence. In other words, as we grow older we become more calm and mature, but also more passive and narrow-minded.
  • Por ejemplo, la mayoría de las personas muestra tendencias antisociales durante la adolescencia y lentitud mental en la adultez tardía, pero estos cambios de ninguna manera son indicadores de una metamorfósis psicológica. Más bien, estan relacionados con cambios comunes en los rasgos físicos de las distintas etapas de la vida, tales como subas a bajas de peso durante la niñez o la adultez avanzada, respectivamente -nos ocurren a todos. Del mismo modo, hay cambios típicos de personalidad, incluso en perídos de 5 años. Un artículo seminal muestra que nos volvemos más prudentes, emocionalmente estables y asertivos con la edad, mientras nuestra energía y curiodsidad intelectual merman luego de la adolescencia. En otras palabras, a medida que envejecemos nos volvemos más calmos y maduros, pero también más pasivos y más cerrados.
  • A more interesting question is whether categorical changes are feasible. Can someone be extremely introverted at certain age, but super outgoing at another? Can someone transition from being a self-centred narcissist to being a caring and giving soul? Or from being exceptionally smart to being incredibly stupid?
  • Una pregunta más ineresante es si los cambios categóricos son posibles. ¿Puede alguien ser exremadamente introvertido a determinada edad, y muy extrovertido a otra? ¿Puede alguien pasar de ser un narcisita ensimismado a ser un alma caritativa y protectora? ¿O de ser excepcionalmente inteligente a increíblemente estúpido?
  • On the one hand, there is no shortage of famous case studies to illustrate radical transformations in people’s reputation (their public persona). Sometimes these changes — like Miley Cyrus’s transformation from innocent Disney star to tongue-wielding twerker — seem more like carefully planned PR campaigns than true psychological journeys. But others do make us wonder if there’s something deeper going on inside. Bill Gates started as a stereotypical computer nerd, then turned into a talented entrepreneur, then morphed into a ruthless empire-builder, and then became the most charitable person on earth, giving away most of his — and his friends’ — wealth. The late Nelson Mandela, perhaps the least disputed moral figure of our times, had an arrogant, aggressive, and antisocial youth before inspiring everyone with his path of nonviolent resistance.
  • Por un lado, no faltan los casos famosos para ilustrar transformaciones en la reputación de las personas (su imagen pública). A veces estos cambios (como la transfomación de Miley Cyrus de inocente estrella de Disney a bailarina seductora) se parecen más a campañas de RRPP cuidadosamente planeadas que a verdaderas transformaciones psicológicas. Pero otras sí nos hacen preguntar si hay algo más pasando en lo profundo. Bill Gates comenzó como el estereotipo de nerd de las computadoras, luego se conviritió en un talentoso emprendedor, después se metamorfoseó en el implacable fundador de un imperio y finalmente se convirtió en la persona más caritativa de la tierra, desprendiéndose de la mayor parte de sus riquezas (y la de sus amigos). El Nelson Mandel de los últimos tiempos, quizás la autoridad moral menos discutible de nuestros tiempos, tuvo una juventud arrogante, agresiva y antisocial antes de inspirar a todos en su camino con su camino de resistencia no-violenta.
  • And yet scientific studies indicate that categorical changes in character are unusual. When there is change, it usually represents an amplification of our character. In other words, even when our patterns of change are unique, they are predictable: we simply become a more exaggerated version of ourselves. This happens in three different ways. First, we tend to interpret events according to our own personal biases, which only reinforces those biases. For instance, pessimists perceive ambivalent feedback as criticism, which, in turn, enhances their pessimism over time; the opposite happens with optimists. Second, we gravitate towards environments that are congruent with our own default attitudes and values. Hedonists seek pleasure and fun-loving people, which, in turn, makes them even more hedonistic. Aggressive people crave conflict and combat, which only augments their aggression. Altruists hang out with caring people and spend time helping others, which enhances their empathy and reinforces their selflessness. Third, our reputation does truly precede us: others (including strangers and acquaintances) make unconscious inferences about our character in order to explain our behavior and predict what we may do next. These intuitive evaluations may be inaccurate, but they are still self-fulfilling. With time, we morph into the person others think we are; their prejudiced and fantasized representation of us turns real and becomes ingrained in our identity. Reputation really is fate.
  • Y sin embargo, estudios científicos indican que los cambios extremos en el carácter son inusuales. Cuando hay cambio, usualmente representa una amplificación de nuestro carácter. En otras palabras, aún cuando nuestros patrones de cambio son únicos, son predecibles: simplemente nos volvemos una versión más exagerada de nosotros mismos. Esto ocurre de tres maneras diferentes. Primero, tendemos a interpretar los eventos de acuerdo a nuestro propio punto de vista, lo cual sólo refuerza ese punto de vista. Por ejemplo, los pesimistas perciben la retroalimentación ambivalente como criticismo, el cual, a su vez, refuerza su pesimismo a lo largo del tiempo. Lo contrario ocurre con los optimistas. En segundo lugar, gravitamos hacia entornos que son congruentes con nuestras propias actitudes y valores. Los hedonistas buscan el placer y la gente divertida, lo que, a su vez, los hace aún más hedonistas. Los agresivos añoran el conflicto y el combate, lo cual sólo aumenta su agresión. Los altruistas pasan el tiempo con gente dadivosa ayudando a otros, lo cual refuerza su empatía y desinterés por sí mismos. En tercer lugar, nuestra reputación realmente nos precede: los otros (incluyendo extraños y conocidos) hacen inferencias inconcientes sobre nuestro carácter, para explicar nuestro comportamiento y predecir qué caminos tomaremos. Estas evaluaciones intuitivas pueden ser desacertadas, pero lo mismo son placenteras. Con el tiempo, nos transformamos en la persona que los otros creen que somos. Su representación prejuiciosa y fantaseada de nosotros se vuelve real y parte sustancial de nuestra identidad. La reputación es realmente un sino.
  • As a consequence, deliberate attempts to change are far less effective than we like to think, which is why most New Year’s resolutions are never accomplished — and why our long-term happiness levels are fairly constant and relatively immune to extreme life events (whether it is a painful divorce or the joys of winning the lottery).
  • Como consecuencia, los intentos deliberados por cambiar son mucho menos efectivos de lo que nos gustaría pensar, y es la razón por la cual las resoluciones de Año Nuevo nunca son cumplidas (y el por qué de que nuestros niveles de bienestar a largo plazo sean más bien constantes y relativamente inmunes a los avatares de la vida - ya sea un doloroso divorcio o la alegría de ganar la lotería)
  • Needless to say, some people are more capable of changing than others. Ironically, those individuals tend to be more pessimistic about their very chances of changing. Indeed, neurotic, introverted and insecure people are more likely to change, whereas highly adjusted and resilient individuals are less changeable. Likewise, optimism breeds overconfidence and hinders change by perpetuating false hopes and unrealistic expectations.
  • De más está decirlo, algunas personas tienen mayor capacidad de cambio que otras. Irónicamente, esas personas tienden a ser más pesimistas sobre sus propias prosibilidades de cambiar. De hecho, las personas neuróticas, introvertidas e inseguras son más propensas al cambio, mientras que los individuos más amoldados y resilientes lo son menos.
    Del mismo modo, el optimismo alimenta el exceso de confianza y dificulta el cambio por perpetuar falsas esperanzas y expectativas fantasiosas.
  • So, how can we change? The recipe for self-change is fairly straightforward — it is just hard to implement. In order to change, we need to start by building self-awareness, which is best achieved by obtaining (and believing) honest and critical feedback from others. Next, we must come up with a realistic strategy that focuses on attainable goals, such as changing a few specific behaviors (e.g., more eye contact, less shouting, more smiling, etc.) rather than substantial aspects of our personality (e.g., interpersonal sensitivity, empathy, and sociability). Finally, we will need an enormous amount of effort and dedication in order to both attain and maintain any desired changes — or we will quickly revert to our old habits. In short, change requires self-critical insight, humble goals, and indefatigable persistence. It means going against our nature and demands extraordinary levels of willpower.
  • Entonces, ¿cómo podemos cambiar? La receta para el cambio personal es bastante simple, sólo que es dificil de implementar. Para lograr cambiar, necesitamos empezar por desarrollar auto-conciencia, la cual es lograda a través de obtener (y creer) la crítica y retroalimentación de los otros. Luego, debemos idear una estrategia realista que se enfoque en metas alcanzables, tales como cambiar unos pocos comportamientos específicos (por ejemplo, mayor contacto visual, menos gritos, más sonrisas, etc.) en lugar de aspectos centrales de nuestra personalidad (ej: sensibilidad interpersonal, empatía y sociabilidad). Finalmente, necesitaremos un enorme monto de esfuerzo y dedicación tanto para lograr como para mantener cualquier cambio deseado (o rapidamente retornaremos a nuestros viejos hábitos). En resumen, el cambio requiere introspección autocrítica, metas humildes y persistencia infatigable. Significa ir contra nuestra naturaleza y demanda niveles extraordinarios de fuerza de voluntad.
  • So think carefully before you promise to change. And if you have tried to change and failed — well, you’ve got lots of company.
  • Así que piensa cuidadosamente antes de prometer un cambio. Y si lo has intentado y fallaste, bueno... no eres el único.
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